¿Te has encontrado con una gastroenteritis y has ido a comprar una bebida isotónica de etiqueta azul? Pues déjame decirte que el Aquarius no te ayuda, de hecho, hace que vayas más veces al baño.
El Aquarius no te ayuda, de hecho, hace que vayas más veces al baño
Y me dirás, “Pues yo lo tomé y mejoré”. En ese caso mejoraste a pesar del Aquarius, no gracias a él. Tus defensas ganaron la batalla ellas solas, sin usar el Aquarius. Quizá te encontraste mejor porque el azúcar te dio un chute de energía, pero a tu intestino le diste trabajo extra.
Imagina que tu cuerpo tiene una tubería rota por la que pierde. Para arreglarlo, necesitas un equipo que traiga agua y cemento en polvo (el potasio) para taparlo. El Aquarius, sin embargo, es como un albañil que llega cargado de martillos y picos (azúcar y sodio) que en vez de arreglar lo empeora.
Este producto está diseñado para deportistas que sudan, y necesitan recuperar sus sales, no para personas que pierden líquidos por vía digestiva.
Al entrar tanto azúcar en un intestino que ya está inflamado, ocurre un fenómeno llamado diarrea osmótica. Es como si el azúcar fuera un imán que atrae más agua desde tu cuerpo hacia el intestino para intentar diluirse, provocando que acabes visitando el baño incluso más veces.
¿Qué deberías hacer entonces?
Para recuperarte de verdad y evitar una deshidratación, la solución no está en el súper, sino en la farmacia.
- Suero de farmacia: que tiene las medidas exactas de agua, azúcar y sales (especialmente potasio) que tu cuerpo necesita.
- Limonada alcalina casera: un litro de agua, dos cucharadas soperas de azúcar, media cucharada pequeña de sal y de bicarbonato y el zumo de uno o dos limones.
- “Dieta blanda”: No se trata de comer solo arroz blanco. Es una dieta de fácil digestión: pescados blancos, pollo a la plancha, patata cocida o manzana asada. Evita las grasas, los picantes y, por supuesto, las bebidas azucaradas. No queremos darle a nuestro sistema digestivo más trabajo, ya tiene bastante con recuperarse.
Así que, si tienes diarrea, deja el Aquarius para cuando salgas a correr y confía en el suero oral. Tu intestino te lo agradecerá dejando de “bombear” agua hacia afuera y permitiéndote recuperar la energía mucho más rápido.




